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Testimonios de un viaje de tres semanas a Brasil

2 marzo 2026

El MST nos invitó al 14º Encuentro Nacional celebrado del 19 al 23 de enero en Salvador de Bahía y, tras cinco días de inmersión en uno de los movimientos sociales más grandes y fuertes del mundo, iniciamos un recorrido que, a lo largo de tres semanas, nos llevó desde el estado de Ceará hasta el sur del país. En el camino hemos podido comprobar la evolución de las cooperativas agrarias y el impacto que el acompañamiento de Mundukide ha tenido en los últimos años.

Comenzamos en Ceará, donde conocimos campamentos como Zé Maria de Tomé, recientemente legalizado tras más de una década de resistencia. Allí, familias que vivieron durante años bajo plásticos, sin agua ni electricidad, organizan hoy la producción de más de 70 tipos de frutas y sueñan con crear su propia cooperativa para romper la dependencia de intermediarios. En el asentamiento Nova Canaá y en la cooperativa Coopersc constatamos cómo la organización colectiva ha transformado radicalmente la economía familiar: aumento de productividad, mejora de ingresos y fortalecimiento del papel de las mujeres en la base social. “Antes éramos unos/as, y ahora somos otros/as”, resumía uno de sus socios.

La apuesta por la innovación agroecológica también se hizo visible en la escuela técnica Ana Primavesi y en la nueva Facultad Josué de Castro, primera universidad impulsada por el MST. Ambas iniciativas combinan formación técnica, investigación aplicada y vida comunitaria, integrando producción, conocimiento y organización política. La agroecología, los bioinsumos y la investigación sobre fertilizantes naturales forman parte de una estrategia que busca soberanía productiva y coherencia ambiental.

En el sur, en torno a Porto Alegre, visitamos Terra Livre Agroecologia y cooperativas como COOTAP y COOPAN, referentes en la producción de arroz ecológico a gran escala. El crecimiento ha sido notable: de estructuras frágiles a organizaciones que hoy facturan decenas de millones de reales, con sistemas de planificación, gestión y comercialización cada vez más profesionalizados. En todos los casos, el acompañamiento de Mundukide en gestión económica, planificación y fortalecimiento organizativo fue reconocido explícitamente como un factor clave en su consolidación.

La dimensión industrial y logística del cooperativismo quedó patente en experiencias como Coopercontestado y la Central de Cooperativas de Reforma Agraria (CCA) en Paraná, donde la integración de producción, almacenamiento y distribución permite ganar eficiencia y rentabilidad. La planificación estratégica y la incorporación de nuevas generaciones aparecen como retos centrales para el futuro.

El ámbito financiero también ocupa un lugar estratégico. FINAPOP, creada en 2020 como instrumento de financiación del sector productivo del MST, ha experimentado un crecimiento extraordinario, canalizando recursos hacia decenas de cooperativas y miles de familias. Su reto ahora es escalar el modelo y avanzar en su internacionalización, en un contexto de fuerte necesidad de capital para sostener el crecimiento.

Más allá de la dimensión económica, el viaje mostró con fuerza la dimensión humana y comunitaria del movimiento. En el campamento Leonel Brizola, 150 familias resisten en condiciones precarias mientras esperan la legalización de sus tierras. En la Cozinha Solidária de Vila Jardim, personas voluntarias organizan cenas para cientos de personas cada semana, demostrando que la solidaridad organizada puede sostener la dignidad incluso en contextos de extrema vulnerabilidad.

La visita a la Escola Nacional Florestan Fernandes recordó que el MST no es solo producción, sino también formación política, mística y construcción colectiva de sentido. “El momento de la mística es el que nos mantiene”, nos decían, subrayando que la dimensión simbólica y comunitaria es tan importante como la económica.

El viaje concluye con una constatación clara: tras más de veinte años de relación, Mundukide es reconocido como un aliado estratégico en el fortalecimiento de las cooperativas del MST. Allí donde antes había precariedad organizativa, hoy hay planificación; donde había dependencia, hoy hay estructuras propias; donde había supervivencia, hoy hay proyectos de futuro.

MST nos deja una imagen potente: comunidades que, organizadas colectivamente, transforman tierra, economía y esperanza.

Itsaso Erretolatza Aranzabal – Directora de Mundukide

Testimonios diarios

 

MUNDUKIDE EN BRASIL -1-

Acabamos de comenzar el viaje en el estado de Ceará, en el norte de Brasil. Es un estado de clima caluroso y con pocas lluvias, y nada más llegar nos hemos dado cuenta de ello. Durante los primeros días tendremos como guías a Márcio Carvalho, cooperante de Mundukide, y a Antonio José, de la dirección del MST de Ceará.

Nos hemos adentrado en el interior de Ceará, hacia el sertão, donde nos han dado la bienvenida en el campamento Zé Maria de Tomé. Nos han explicado que ocuparon estas tierras hace 12 años, porque la empresa que era propietaria no las utilizaba para nada. Limpiaron el terreno y, poco a poco, han organizado en estos años una producción de más de 70 tipos de frutas.

Nos han contado que han sido años duros, que han sufrido ataques, que han perdido personas por el camino, pero que todo ha merecido la pena. En los primeros años vivían en chozas hechas con plástico negro, sin agua ni electricidad. Muchos de sus hijos e hijas nacieron allí, y muchos conocieron allí a sus parejas. En diciembre de 2025, por fin, el gobierno legalizó su situación. El miedo ha dado paso a la esperanza. Hablan con ilusión de construir casas, de crear una cooperativa y de un nuevo sueño de futuro.
Su gran reto ahora es crear una cooperativa de producción, para no tener que vender a intermediarios.

 

MUNDUKIDES EN BRASIL-2-

Cuando hablamos de innovación, normalmente pensamos en IA, robots o coches eléctricos. Rara vez unimos innovación y agricultura en la misma frase. Pues eso es precisamente lo que hacen en la escuela técnica “Área de Producción Agroecológica Ana Primavesi” de Ceará.

Hoy hemos estado allí y nos han contado que investigan técnicas para la producción agrícola ecológica. Utilizan como laboratorio una parcela de 10 hectáreas cedida por la comunidad del asentamiento Bernardo Marin.

Actualmente están investigando nuevas técnicas de producción de mango, banana, níspero y un tipo de cactus que se usará como alimento para animales. Después, estos conocimientos se ponen a disposición de todos los agricultores del MST, ya que su sueño es lograr una producción totalmente ecológica.

Nos han recibido de maravilla, con zumos hechos con frutas producidas allí mismo, aunque la visita no nos ha salido gratis… ¡porque han puesto a Itsaso a trabajar!

 

MUNDUKIDES EN BRASIL -3-

Hemos visitado la cooperativa mixta Coopersc en Ceará. Producen lácteos a partir de la producción de 236 personas socias de 36 comunidades (el 45% mujeres), que también producen hortalizas y huevos. Con la leche elaboran queso, crema y requesón, y se encargan de la venta: la mayor parte va a comedores del gobierno y el resto a pequeños mercados.

Tienen 16 personas socias trabajadoras, y el nivel de participación es igual entre todas las personas socias.

Entre sus proveedoras y socias está el asentamiento Nova Canaá, formado por 90 familias. Las 5.900 hectáreas de tierra se utilizan de forma comunitaria, ya que al ser suelo seco, dividido no sería suficientemente productivo. La mitad de las familias tienen ganado y la mayoría venden la leche a Caoperasc. Antes vendían a industrias lácteas a precios ridículos. Hoy los precios han cambiado y la producción también ha aumentado mucho. De ingresar una media de 200 reales por familia, han pasado a ingresar 5.000 reales al mes. Y han mejorado de 6 litros por animal y día a una media de 15 litros en 6 años.

Nos han contado que en 2002 acamparon bajo plásticos y al día siguiente empezaron a trabajar la tierra organizados en grupos de 10 familias, siendo entonces personas analfabetas. Hoy el gobierno les ha construido una escuela técnica agraria, y el MST sigue trabajando para garantizar la metodología de producción.

La agricultura familiar produce el 30% de la producción de Brasil, pero alimenta al 70% de la población brasileña.

Nos han agradecido el trabajo de Mundukide, ya que han aprendido sobre gestión cooperativa con J. Luis, Itziar, Etor, Xabier, Iker y ahora también con Márcio.

“Antes éramos unos, y ahora somos otros.” — Lucimerio

MUNDUKIDES DE BRASIL -4-

El MST ha dado un paso histórico al lograr poner en marcha, a comienzos de 2026, su primera universidad propia: la Facultad Josué de Castro. El nuevo centro universitario ofrece formación técnica en administración de cooperativas y cursos de alto nivel en gestión cooperativa, concebidos desde y para el propio movimiento. Las primeras promociones estuvieron formadas por liderazgos adultos del MST. Hoy, sin embargo, son jóvenes del movimiento quienes cursan estos estudios. El modelo formativo va más allá de las aulas: el alumnado reside en la propia facultad y se organiza colectivamente para garantizar su funcionamiento. Cada mañana se reparten las tareas necesarias para la vida cotidiana —limpieza de utensilios, lavado de ropa, gestión de la tienda o la imprescindible mística matinal—, integrando el aprendizaje académico con la práctica comunitaria. A lo largo del curso, las estancias en la facultad se combinan con períodos de prácticas en sus propias cooperativas y comunidades. A escasa distancia del campus se encuentra la Unidad de Produção Ana Primavesi, una fábrica de bioinsumos que refuerza la apuesta agroecológica del MST. A través de la producción de compost y del trabajo con microorganismos, el centro elabora fertilizantes orgánicos destinados a las comunidades productoras del entorno. Estos insumos se distribuyen incluso mediante drones, permitiendo cultivar sin recurrir a productos químicos. La universidad tiene además en marcha un proyecto para crear un microlaboratorio desde el que impulsar una línea de investigación orientada a identificar los microorganismos más eficientes para la elaboración de fertilizantes naturales. La jornada concluyó con una visita a una fábrica de ladrillos. Allí se investiga cómo producir ladrillos ecológicos a partir de tierras locales. Las máquinas necesarias para su fabricación ya están diseñadas y el trabajo actual se centra en perfeccionar la mezcla adecuada. El objetivo es doble: construir viviendas en los asentamientos del MST y enviar diez de estas máquinas, junto a una brigada, a Palestina, para que puedan utilizarse en la reconstrucción de Gaza.

MUNDUKIDES DE BRASIL -5-

En el asentamiento de Capela se ubica la cooperativa Coopan, una de las primeras del movimiento. Indiane, nacida en la etapa de campamento y hoy socia que trabaja en el área administrativa, resume con su trayectoria la historia colectiva del lugar.
Actualmente, 82 personas socias de 29 familias trabajan de forma comunitaria en los arrozales y en la cadena de valor cárnica. Además del cultivo de arroz, la cooperativa gestiona un matadero donde se añade valor al ganado vacuno y porcino criado en el propio asentamiento. Cada año se sacrifican entre 4.000 y 4.500 reses para la producción de carne. La infraestructura permite procesar diariamente 300 cerdos y 50 vacas, incluyendo la elaboración de embutidos.
La producción arrocera ocupa 287 hectáreas, de las que en la cosecha de 2025 se obtuvieron 26.000 sacos de 50 kilos. El arroz se comercializa bajo las marcas Coopan y Terra Livre. Aunque la tienda del asentamiento es un canal relevante, gran parte de las ventas están aseguradas mediante contratos con comedores escolares y otros mercados estables.
La vida comunitaria es un pilar del asentamiento: viviendas, comedor colectivo y un sistema comunitario de cuidado infantil permiten que todas las personas adultas puedan trabajar. Destaca además el peso de la juventud, con un alto porcentaje de socios y socias mayores de 16 años.
La planificación anual fija los anticipos económicos según las horas de trabajo. La jornada habitual es de nueve horas diarias, en el campo, el matadero o la administración. El crecimiento de la producción ha obligado a incorporar más de 20 trabajadores externos, generalmente de otros campamentos.
Las ventas evolucionan de forma positiva y los beneficios se reparten a final de año entre todas las personas socias, sin distinciones. Como en todos los asentamientos, se mantiene una reserva forestal mínima del 20 %, integrando producción y cuidado ambiental.

MUNDUKIDES EN BRASIL -6-

Seguimos en el sur, en los alrededores de la ciudad de Porto Alegre, donde se encuentra el mayor productor de arroz ecológico de América: Terra Livre Agroecologia. Bajo este nombre se agrupan varias cooperativas de la región en torno a un mismo proyecto: organizar colectivamente la producción de arroz para ganar fuerza, estructura y capacidad de incidencia en el mercado.

La mayor de estas cooperativas es COOTAP. Aunque fue fundada en 1995, no fue hasta 2009 cuando adoptó el modelo de trabajo que mantiene en la actualidad. En aquel momento, apenas 60 personas socias comercializaban su producción; hoy son ya 800 quienes lo hacen de manera conjunta. Cada año, las y los socios cultivan unas 4.500 hectáreas de arroz, cuya comercialización corre a cargo de la cooperativa.

El crecimiento ha sido notable. En la actualidad, COOTAP supera los 50 millones de reales en ventas anuales, sumando los ingresos procedentes del arroz y de la producción de hortalizas. Una cifra que contrasta con los apenas 80.000 reales facturados en 2009 y que ilustra con claridad la dimensión del salto dado.

Mundukide comenzó a trabajar con la cooperativa en 2017. Según relatan desde la propia organización, esta colaboración ha sido clave para poner en marcha procesos de planificación y gestión económica que han mejorado de forma sustancial su funcionamiento interno. Además, han dado pasos decisivos en los ámbitos de la comercialización y el marketing. El balance es claro: se muestran orgullosos de lo logrado a través del trabajo conjunto.

Más allá de la dirección de la cooperativa, también hemos tenido la oportunidad de conversar con personas socias que trabajan directamente en los campos. Todas conocían el trabajo de Mundukide y coincidían en el reconocimiento a la labor realizada. No faltaron las palabras de agradecimiento ni las referencias positivas hacia todas las personas cooperantes que han pasado por aquí a lo largo de estos años.

 

MUNDUKIDES EN BRASIL -7-

Los contrastes de Porto Alegre se hacen evidentes en pocos metros. Desde calles dominadas por la riqueza, los coches de alta gama y los edificios de lujo, Álvaro Bombero y @lucasgertzmonteiro nos conducen hasta la Cozinha Solidária @cozinhasolidaria.vilajardim en la comunidad de Vila Jardim, un espacio donde la realidad cambia de forma radical.

En este patio comunitario se sirven cenas tres veces por semana. Hoy es viernes y esperan una fila de unas 350 personas. Llegamos mientras las ollas hierven con alubias, menudencias y carne de cerdo al fuego.

Desde hace dos años reciben apoyo oficial a través del programa gubernamental PAA. Pero esta historia comenzó antes. La joven líder del proyecto recuerda cómo, en sus inicios, cocinaba en su propia casa para quienes lo necesitaban. Hija de recicladores, rememora una infancia marcada por el hambre: muchos días, el desayuno era apenas el resto de un tetrabrik encontrado por su padre. Esa experiencia la marcó. Tiene claro que siempre ayudará, en la medida de lo posible, a quienes no tienen nada. Hoy cuentan con una cocina industrial que define, sin dudarlo, como un lujo.

Otra compañera nos relata un episodio estremecedor: tras un enfrentamiento, su casa quedó destruida y su madre apareció herida de bala. En aquel momento crítico, las compañeras del comedor le abrieron las puertas de sus casas mientras reconstruían la suya. La emoción de esa solidaridad compartida se siente hasta dentro.

Otra de las voluntarias no sabía leer ni escribir y, gracias al programa, ha logrado obtener su título. Todas las personas que sostienen la cocina lo hacen de forma voluntaria.

Hoy, además, celebran un nuevo paso: la construcción de una cocina más grande en un terreno contiguo, propiedad del padre de una de ellas. Colocan los ladrillos mientras sueñan con transformar el espacio actual en un huerto y, si es posible, embellecer el barrio con arte urbano y muros cubiertos de plantas.

Salimos conmovidos, tras encontrarnos con personas de estómagos modestos y corazones inmensos.

 

MUNDUKIDEA EN BRASIL -8-

Hoy nos encontramos en otra de las fábricas de COOTAP. Jacqueline nos recibe en la planta de conservas de tomate y mermeladas, donde la producción agroecológica se transforma en escala industrial. Nos guía por la logística completa: desde la llegada de las cajas de tomate en camiones hasta el proceso que permite convertir lo que en casa sería una elaboración doméstica en 163 toneladas anuales destinadas a la venta.

Tras el lavado y la clasificación, los tomates pasan por las máquinas de troceado y llegan a las calderas, grandes marmitas industriales donde el tomate ecológico hierve durante tres horas antes de ser envasado. Ante el elevado coste del vidrio y la ausencia, por ahora, de un sistema de reutilización, la cooperativa está estrenando un nuevo formato de envase en bolsas de aluminio. Todos los productos cuentan con el sello ecológico de la marca Terra Livre, reconocible también por su cuidada presentación.

Durante el almuerzo en un restaurante de carretera, un camionero nos comenta que en Vacaria, el pueblo hacia el que nos dirigimos, se está celebrando un rodeo. Difícil imaginar un mejor plan para un sábado por la tarde que sumarse a una fiesta gaucha. La escena es de postal: pantalones bombachos, camisas vichy, botas de cuero y sombreros dominan el ambiente.

Disfrutamos de las competiciones de jinetes, tanto en pruebas con lazo como en el desafío de mantenerse el mayor tiempo posible sobre caballos salvajes. Un espectáculo potente, casi cinematográfico, digno del mejor Oeste.

 

MUNDUKIDES EN BRASIL -9-

Visitamos el campamento Leonel Brizola, donde 150 familias llevan apenas un año asentadas en tierras comunales. El invierno aquí es especialmente duro y la urgencia es clara: comenzar cuanto antes la construcción de viviendas, lo que pasa necesariamente por la legalización del asentamiento.

La vida cotidiana revela la precariedad. Muchas familias deben salir fuera a trabajar para poder comprar alimentos. El agua se transporta en baldes y las letrinas, compartidas, se sitúan en los márgenes del campamento. Condiciones mínimas, sostenidas por una organización colectiva que permite resistir.

Al ser domingo, el campamento celebra asamblea, a la que fuimos invitados. Tras la representación de la mística, el orador nos cedió la palabra para presentar a Mundukide. Hablar en público forma parte de la vida diaria: es habitual presentarse ante el colectivo, explicar quién se es y a qué se dedica. No es casualidad que aquí la oratoria se aprenda casi por necesidad.

El cierre de la asamblea quedó en manos de las niñas y los niños, que pusieron voz y canción al final del encuentro. Después, como manda la costumbre, fuimos invitados a compartir el almuerzo colectivo, preparado para las personas asistentes.

Poco que tener, mucho que ofrecer. En el campamento Leonel Brizola, la lección de supervivencia es clara: la fuerza no está en los recursos, sino en el calor del grupo.

 

MUNDUKIDES EN BRASIL-10-

Hoy hemos participado en la reunión ampliada de la dirección de la cooperativa Coopercontestado, en la ciudad de Fraiburgo. Al encuentro asistieron los seis miembros de la dirección, junto con un representante por cada región. A comienzos de febrero, la cooperativa ya cuenta con los datos de cierre de 2025, que serán presentados en la asamblea de marzo mediante la aplicación Power BI.

Los números reflejan con claridad el recorrido realizado desde que, hace nueve años, comenzó la colaboración con Mundukide. El tránsito desde una situación de crisis hasta la solvencia actual no ha sido menor. A lo largo de este proceso, Mundukide ha contribuido de forma decisiva en ámbitos como la gestión, la planificación y distintos procesos organizativos, ayudando a encender luces en el camino. El reconocimiento fue explícito, especialmente hacia las personas cooperantes que han trabajado sobre el terreno.

Tras la reunión, visitamos la fábrica de la cooperativa. Allí nos mostraron el proceso completo de las legumbres: secado de las alubias, retirada de piedras, limpieza mecánica y sistema de embolsado. Las máquinas cuentan con silos de 200 kilos por unidad. En total, gestionan unas 2.000 sacas de 60 kilos, lo que supone 120 toneladas procedentes de sus propias producciones.

La zafra, o campaña de cosecha, suele durar unos tres meses, aproximadamente 90 días, aunque puede alargarse según el año. El producto se almacena cuando alcanza una humedad inferior al 14–15 %, lo que permite distribuir la productividad a lo largo de todo el año gracias al stock disponible.

Coopercontestado mantiene además acuerdos de colaboración con otras cooperativas que no disponen de industria propia, procesando también su producción. Aunque la cooperativa produce leche y zumo de manzana, el proceso de envasado se subcontrata, para posteriormente encargarse ellos mismos de la comercialización.

En la planta trabajan 11 personas, mientras que la base social productora está formada por 320 socios y socias, distribuidos en un radio de hasta 280 kilómetros. Un entramado cooperativo amplio, territorialmente diverso y cada vez más consolidado.

 

MUNDUKIDES EN BRASIL -11-

En la ciudad de Curitiba, capital del estado de Paraná, se ubican la Central de Cooperativas de Reforma Agraria (CCA) y su centro de distribución, un nodo estratégico para la articulación económica del cooperativismo agrario. Lo que nació inicialmente como una tienda terminó transformándose en un gran almacén logístico. La razón fue clara: centralizar la logística de los productos de las distintas cooperativas era el camino más eficiente hacia la rentabilidad.

El centro cuenta con estanterías con capacidad para 60 toneladas en palés —alubias, arroz, zumos, entre otros productos— y con cámaras frigoríficas de 23 m² destinadas a productos frescos como leche y yogures. La ampliación de las instalaciones ya está sobre la mesa.

La operativa logística se apoya en tres camiones propios, encargados de recoger la producción en las cooperativas del entorno, almacenarla y organizar la distribución por lotes. Cubren distancias de hasta 400 kilómetros, reforzándose cuando es necesario con camiones subcontratados. El equipo estable está formado por seis personas, incluidos tres camioneros. Las tareas de compras, pagos y actualización de sistemas se reparten entre distintas personas, con la posibilidad de incorporar puntualmente a dos trabajadores más para ganar flexibilidad.

La CCA funciona como una asociación de cooperativas: agrupa a 25 cooperativas y representa a 7.000 personas socias. Actúa, en la práctica, como una corporación del cooperativismo del estado, impulsando la comercialización conjunta y el diseño del modelo de gestión de las cooperativas asociadas.

Desde la propia central reconocen la necesidad de avanzar hacia un nuevo modelo de planificación, más profundo y detallado, que permita acompañar de forma adecuada la creación y consolidación de nuevas cooperativas. Además, tienen sobre la mesa un reto estratégico de primer orden: en los próximos dos años asumirán el impulso de una nueva cooperativa de bioinsumos. El relevo está en manos de un equipo joven, preparado y con las ideas claras.

 

MUNDUKIDES EN BRASIL-12-

Protegida por la selva tropical se levanta la Escola Nacional Florestan Fernandes, un complejo formado por varios edificios, todos ellos concebidos con una clara función social. Fue inaugurada en 2005, tras cinco años de construcción colectiva impulsada por el trabajo militante organizado por turnos.

Aquí se imparten cursos de teoría política destinados a la dirección y a los cuadros de liderazgo del MST. Las formaciones combinan estudio y debate, con el objetivo de que los contenidos se repliquen posteriormente en los distintos estados del país, reforzando la cohesión y la estrategia del movimiento.

Hoy mismo arranca en la escuela una reunión de responsables de coordinación política de ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de América), y el ambiente es de intensa preparación. La infraestructura permite alojar hasta 200 personas y organizar plenarios y encuentros diversos, alcanzando una capacidad total de 500 personas, con cocina incluida.

Como en todas las estructuras del MST, la organización cotidiana se articula en grupos de trabajo, encargados de las tareas necesarias durante los cursos. “El trabajo es una dimensión pedagógica”, nos explica Cassia, subrayando que el hacer colectivo forma parte del proceso formativo.

Al preguntarle por la mística diaria, su respuesta resume el espíritu del lugar:
“El momento de la mística es una representación que nos hace seguir creyendo, es la que nos mantiene, es el momento en que retomamos la energía”.

 

MUNDUKIDES EN BRASIL 13

En FINAPOP —Financiamento Popular para Produção de Alimentos Saudáveis— nos reciben Jiane, Cristina y Luis, viejos conocidos de tantos encuentros del MST. Son, sin duda, algunos de los perfiles profesionales más sólidos que hemos encontrado en el movimiento.
FINAPOP nació en un momento crítico, cuando la cooperativa de crédito Crehnor quedó sin recursos. La iniciativa se concibió como una plataforma de captación de fondos, bajo la dirección del sector productivo del MST, situándose como pieza clave entre las áreas de financiación, producción, agroecología, formación y comercialización. Hoy ofrece asistencia técnica, plataforma de inversión y fondos de securitización.
Desde su creación en 2020, su evolución ha sido extraordinaria: de captar 1,7 millones de reales en sus inicios, pasó a financiar 94,8 millones de reales el pasado año. En 2024 inició una colaboración con Mundukide, orientado a reforzar la solvencia y la organización de las cooperativas.
El desafío actual es mayúsculo: estiman una necesidad de 500 millones de reales. Por ello, exploran una estrategia de internacionalización, con vías abiertas en Estados Unidos, y perspectivas en México y Europa. La tasa media de interés abonada a nuevos recursos ha sido del 7,5 %, aunque puede alcanzar el 15 % en el caso de cooperativas nuevas o inversiones de mayor riesgo.
El equipo está formado por siete personas —seis en São Paulo y una en Sergipe—. Según los últimos datos, han articulado 157 líneas de financiación en 71 cooperativas, distribuyendo 95 millones de reales que alcanzan a unas 25.000 familias.
Personas voluntarias de Mundukide han colaborado en la definición de indicadores de riesgo y en la incorporación de nuevos conceptos de gestión financiera.
Además, nos hemos reunido con la dirección de ECI (Escritório de Comercialização Institucional) y de Armazéns do Campo. Durante años, Mundukide ha acompañado el fortalecimiento de sus canales de comercialización.

 

MUNDUKIDES EN BRASIL 14

A escasos kilómetros de Río de Janeiro, Maricá que no quiere convertirse en una ciudad fantasma. Sin pulso económico, sin oportunidades, sin horizonte. Hoy, sin embargo, se presenta como un laboratorio vivo de economía social, impulsado por los recursos procedentes de los royalties del petróleo y por una convicción política firme.

El actual alcalde y su amigo Adalton recuerdan otros tiempos: cuando estudiaban Sociología sin apenas recursos, comiendo en conventos y viajando en autobús hasta la universidad de Río como podían. Aquella precariedad es hoy motor de transformación. Su objetivo es que las nuevas generaciones no vivan lo mismo. Para ello han tejido un ecosistema singular: alfabetización, transporte público gratuito, créditos en moneda social, becas de estudio, “pasaporte universitario” y, al finalizar la formación, la creación de cooperativas para garantizar empleo.

El Banco Popular Mumbuca, la Casa de las Cooperativas y una sólida Secretaría de Economía Social articulan un modelo que busca incubar emprendimientos con impacto social. En ese marco, el MST proyecta poner en marcha una empresa de vidrio que aprovechará un 70 % del material recogido por recicladores.

En paralelo, y en coherencia con la agenda de la reforma agraria, se plantea instalar una fábrica de tractores al servicio de la agricultura familiar. El modelo elegido es chino: adquirir equipamiento de montaje y comenzar importando todas las piezas, con el compromiso de incorporar componentes nacionales en un plazo de dos años, como exige la legislación brasileña.

Son desafíos de enorme envergadura, con una apuesta decidida por el modelo cooperativo. Desde Mundukide participamos, paso a paso, acompañando la definición de modelos y procesos de gestión industrial. Si los compromisos institucionales se convierten en financiación real, el impulso desde la experiencia cooperativa puede resultar determinante.

Maricá cuenta incluso con un museo llamado “Utopía”, donde se exponen los proyectos que aspiran a hacerse realidad.

 

 

 

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